¿Por qué se da la violencia escolar?
Pero
Hablar de Violencia Escolar suele ser un problema común según muchos muchos medios. De hecho, al comienzo de este ciclo escolar, comentábamos el primer hecho de violencia a tan solo un día de clases. Es que la Violencia preocupa en las calles, en el hogar y, por supuesto en las escuelas, el lugar donde niños y adolescentes pasan la mayor parte de su tiempo. Según un informe realizado por el MINEDU (Ministerio de Educación) y la plataforma SISEVE, se han registrado 26, 284 casos de Violencia Escolar en todo el Perú. A partir de esto, podemos darnos cuenta que muchos padres, maestros y alumnos sienten temor, puesto que la violencia se ha presentado con toda su dureza en las escuelas y cada vez, con más frecuencia.
Pero, ¿Por qué se da este grave problema social? Muchos especialistas afirman, que la violencia escolar tiene sus raíces en el seno familiar y/o social. Una de sus causas es la imitación de conductas violentas vistas en su entorno (En la calle, en el hogar o en la escuela). Por lo tanto, esto constituye un factor de riesgo para el desarrollo de conductas violentas, volviéndose más agresivo y más tarde, manifestar comportamientos de riesgo, tales como el consumo de drogas y/o alcohol o propiciar lesiones irreversibles hacia los demás.
Otro factor detonante que contribuye al desarrollo de la violencia escolar es la Exclusión Social, donde claramente podemos observar como excluyen a un alumno de los trabajos en equipo. Por esta razón, muchos estudiantes muestran conductas antisociales e incluso aislamiento. Asimismo, disfrutan menos de ir a la escuela y presentan dificultades para interactuar con los demás. Esto repercute a que, en un futuro próximo, vivan en un ambiente de soledad y agresividad.
Por otro lado, la ausencia de límites en el comportamiento social del estudiante, afecta su formación ciudadana, donde pierde valores fundamentales tales como el respeto, la solidaridad y la tolerancia. Además, empieza a solucionar los conflictos usando la violencia y no las habilidades sociales, como el dialogo.
Finalmente, podemos afirmar que el exceso de trabajo y abandono de los padres hacia los hijos, es una causa más de la violencia escolar. Por ello, muchos estudiantes presentan un carácter agresivo e intimidante y abusan de los demás, ya que carecen de afectividad por parte de sus padres y viven en un ambiente lleno de crisis familiares.
Por todo lo expuesto, es evidente que se requiere desarrollar estrategias, con el objetivo de prevenir este grave problema social en las escuelas. La violencia Escolar no es algo que se pueda erradicar fácilmente y por lo tanto, necesitamos el compromiso del Ministerio de Educación, de todos los docentes, de los padres y sobre todo de los estudiantes, los cuales deben tomar conciencia de este grave problema y tratar a sus compañeros con Respeto, Tolerancia e Igualdad. El cambio empieza por uno mismo.
¡que no se lo lleven!
Lo habían llevado al atardecer y ahora ya estaba oscureciendo. El hombre seguía todavía allí, rodeado por el pueblo, esperando su destino. No se podía estar quieto, viendo como su amada, la mujer que lo protegió durante un tiempo ahora estaba sufriendo. El, Don Pablo, solo tenía ganas de vivir y correr tras el encuentro de María Guadalupe.
Quien lo iba decir que lo iban a encontrar en aquella casa bajo el Pueblo, donde estaba refugiado por aquellas fechorías cometidas hace mucho tiempo. Fechorías que lo habían metido en una zanja y ahora no sabía cómo salir de ella.
Todo
empezó cuando Don Pablo, que residía en aquel pueblo, se dedicaba a robar las posesiones
de sus habitantes. No nada más por mas, como quisieron hacerle ver la gente del
pueblo, sino porque tuvo sus razones. Él se acordaba:
“Mi madre, Doña María del Pilar, estaba al borde de la muerte. Por eso, tuve que cometer aquel delito, para salvar la vida de mi madre, pues éramos muy pobres.”
- ¿Vas a hacerlo compadre? – Dijo su amigo Julián.
- Tengo que hacerlo, no me queda más de otra – Dijo Don Pablo.
- Pero te estas metiendo en un grave lio, compadre. Te podrían ver y estas frito.
- Ya lo sé. Por eso te pido que tú no digas nada, que no me delates.
- Está bien, no diré nada, pero ten cuidado.
Salió al anochecer. Cruzo la pista y se internó en un terreno salpicado de basuras desperdicios y excrementos. Poco a poco se escabullía por las puertas y lograba entrar por las ventanas, cuidando siempre de que nadie lo acechara.
Al día siguiente, se armó un alboroto en el Pueblo. La gente consternada y preocupada, no se explicaban el porqué de la desaparición de sus cosas. Nadie sospechaba de qué se trataría de un robo.
Por la noche, Don Pablo, estaba listo para cometer aquella hazaña por segunda vez. Cuando se encontraba subiendo sigilosamente por unas escaleras, un grupo de campesinos lo divisaron.
- ¡Es el! ¡Es un malhechor! ¡Atrapémoslo!
Don Pablo, al ser descubierto, salto sobre la acera y huyo.
Esto paso hace meses, porque ya en septiembre, andaba por el monte corriendo del delito. Es ahí cuando se tropieza con una dulce joven de rostro angelical.
- Tienes que ayudarme – Dijo Don Pablo.
- ¿Qué pasa? ¿Qué sucede? – Dijo la joven.
- Me están persiguiendo, quieren capturarme.
- Pero, ¿Por qué?
- No puedo contarte ahora. Solo te pido que me ayudes.
- Está bien, sígueme.
La joven la condujo a una casa ubicada bajo el Pueblo.
- Entra – Dijo la joven.
- ¿Aquí vives? – Dijo Don Pablo.
- Sí, pero pasa.
Don Pablo entro y se sentó sobre aquel mueble acolchonado. Estaba nervioso.
- Permítame presentarme. Me llamo María Guadalupe. ¿Y tú?
- Yo soy Pablo. Un gusto.
- Igualmente. ¿Me podrías decir que paso? ¿Por qué te perseguían?
Don Pablo palideció.
- No sé por dónde empezar. Solo espero que me puedas comprender.
Así fue como Don Pablo le conto su historia. Esa historia llena de angustia, desesperación y miedo.
- Entiendo Pablo, puedes que quedarte aquí. Solo trata de que no te vean.
A partir de ese momento, Don Pablo empezó a convivir con aquella muchacha. Todas las tardes conversaban, contaban sus historias y pasaban buenos momentos juntos. Así, poco a poco, resultaron enamorándose.
Una tarde, María Guadalupe salió al pueblo. Don Pablo, cansado, se sentó cerca de la ventana y se puso a contemplar el hermoso cielo taciturno, mientras daba vueltas a sus pensamientos. Es ahí, cuando dos campesinos que pasaban por aquel lugar lo divisan en la ventana.
- Mira, ¿Acaso él no es Pablo?
- Sí, es el. El malhechor del pueblo.
- Avisemos a las autoridades.
Por eso lo había traído ahí. Don Pablo comenzó a sentir su corazón acelerado, siempre que sentía acercarse la muerte. En eso, llega María Guadalupe.
- ¿Qué sucede? ¿Qué pasa?
- Capturaron a Pablo – Dijo una señora del lugar.
- ¡No pude ser! ¡Dios mío ayúdame! ¡Pablo! ¡Pablo!
Tenía que haber alguna esperanza. El hombre estaba en silencio, con los brazos caídos. En ese instante, llega el coronel.
- Mi coronel, aquí esta. Lo encontramos.
- Pablo, el malhechor más buscado del Pueblo… ¡Llévenlo y amárrelo! ¡Luego Mátenlo!
María Guadalupe no pudo contenerse.
María
- ¡No por favor! ¡Que no se lo lleven! ¡Que no se lo lleven! ¡Tengan piedad!
Ya todo estaba claro. Lo arrinconaron al pie de la hoguera. ¡Pum! ¡Pum! se oía y el corazón de María Guadalupe se quebraba a pedazos.
Cargo encima el cuerpo de su amado y se lo llevo lejos, muy lejos.
MI ACRóSTICO
Juraría que tu jovial sonrisa
Es la que sosiega mis días amargos,
Nunca imaginé que tú serías aquella mujer
Nítida, con esa luz resplandeciente
que me envuelve
Y guía mi destino.
Vagabundo amor es lo que posees,
Intentas ser la llave que abre
Las puertas de mi corazón,
Caminas en estrellados y dolorosos
caminos, pues
Haz de ser fuerte y con mucho
valor.
Es por ello que, bajo este cielo
inmenso,
Zahorí y adivino, quiero decirte ¡Te amo mamá!
COMPAÑERISMO
Andamos juntos,
Juntos por los lejanos valles estrechos,
Estrechos sentimientos que poseo,
Poseo y deseo plasmar en ti.
Me extiendes tu mano,
Mano milagrosa y prodigiosa en estos momentos,
Momentos llenos de ímpetu salvaje,
Salvajes sentimientos que ahogan mi alma.
Tú, sabes escuchar mis pensamientos,
Pensamientos dolorosos que me atormentan,
Atormentan y ahogan mi ser.
Tú eres una fuerza,
Fuerza cuando mi alma no da más,
Más le pido a dios que te guie,
Te guie por los mansos caminos del bien y no del mal.
Si estoy a punto de caer,
Caer en los profundos murmullos de un abismo,
Abismos que me miran fijamente, tu estas ahí,
Ahí como un rayo de luz para ayudarme a salir.
Compañerismo son muchas cosas,
Cosas que bajo el rumor de una ola yo,
Yo no podría describir pues son muchas,
Son muchas y
gracias a ti lo aprendí.
RESPETO ES…
Respeto es valorar a esa persona
Persona que bajo los siniestros caminos,
Caminos desdeñosos y ojeantes, supo salir
Salir adelante.
Adelante para mostrar una atención fija,
Fija, sonriente e inexorable,
Inexorable a los pequeños detalles,
Detalles que un alma triste evade.
Evades buscando pretextos,
Pretextos inicuos y vacilantes que haz,
Haz de enfrentar tus faltas,
Faltas que si hoy admites te harás respetar.
Respetar es desear ver,
Ver a esa persona cruzar miradas cíclopes,
Cíclopes que haz de ganar
Ganar, vencer y luchar.
Luchar demostrando amor,
Amor sublime, confiado y seguro,
Seguro que ha de cruzar,
Cruzar la sombra inerte y de más.
Más Respeto es y siempre será,
Será nuestro valor universal,
Universal, emergente que ha de perdurar,
Perdurar por toda la eternidad.




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